Los términos que aparecen cuando tus correos dejan de llegar, explicados uno a uno y sin rodeos. Qué es cada cosa, cómo funciona y qué tiene que ver con que tus correos lleguen a la bandeja de entrada o no.
Este glosario está escrito para dos personas distintas. Para quien administra un dominio y necesita la definición técnica exacta, con el matiz que casi ninguna guía en español recoge. Y para quien ha llegado aquí porque sus correos han empezado a fallar y se ha encontrado con una palabra que no entiende en un mensaje de error.
Si buscas un término que todavía no está, dímelo y lo priorizo.
El término que da nombre a todo lo demás. En qué se diferencia de la entrega, por qué no se puede medir directamente y de qué depende, en orden de peso.
El protocolo que mueve el correo, y el hueco que dejó abierto: no comprueba quién eres. Para qué sirve cada puerto y por qué casi todas las guías se equivocan con el 465.
Facturas, avisos de pedido, recuperaciones de contraseña. En qué se diferencia del marketing y por qué separarlo de las campañas no siempre es buena idea.
Qué evita que entre en tu lista, por qué perder altas sale a cuenta y cuándo no compensa usarlo. La ironía de que el correo de confirmación también puede acabar en spam.
Cuántos de tus contactos siguen vivos, que no es lo mismo que cuántos abrieron el último envío. Por qué los proveedores deciden con esto y qué te cuesta cada contacto que no participa.
Cómo se mide en realidad, por qué desde 2021 cuenta aperturas que nadie ha hecho y por qué las referencias del sector se han quedado cortas. Qué mirar en su lugar.
Hard bounce y soft bounce: qué significa cada uno y por qué no todos los rechazos permanentes son direcciones muertas. Borrarlos sin mirar puede costarte contactos válidos.
La lista de servidores autorizados a enviar en nombre de tu dominio. Qué significan softfail, fail y permerror, por qué solo puede haber uno y por qué falla al pasar de diez consultas.
La firma que demuestra que el mensaje es tuyo y que nadie lo ha tocado. Dónde encontrar tu selector, por qué la reputación se acumula en el dominio que firma, y por qué activarlo antes de tiempo puede mandarte a spam.
La comprobación que ni SPF ni DKIM hacen: si el dominio que ve tu cliente coincide con el que se ha verificado. Qué significan p=none, quarantine y reject, y por qué cumplir con Google y Microsoft no es lo mismo que estar protegido.
El registro que hace que tu logotipo aparezca junto a tus correos. Qué requisitos hay que cumplir antes, qué gana un dominio con él y por qué falla la mayoría de los montajes.
El certificado que da el distintivo azul, y por qué exige marca registrada y activa. El caso que deja fuera a empresas que creían tenerlo resuelto: rediseñar el logo.
La vía para quien no tiene la marca registrada: doce meses de logotipo publicado en tu web, comprobados en Wayback Machine. Qué demuestra y a qué renuncias.
El expediente que cada proveedor lleva de tu dominio. Cuánto pesa frente a la del servidor, qué la construye y cómo se comprueba de verdad.
La única ventana que Gmail te deja abierta. Por qué una reputación «normal» ya te está costando ventas.
Qué mide esa puntuación de 0 a 100, por qué con IP compartida no habla de ti y por qué los proveedores no la usan.
Qué es, cuáles pesan de verdad y cuáles son ruido. Las tres cosas que pueden estar señaladas —incluida la IP de tu web— y por qué estar limpio en todas no garantiza nada.
Por qué un correo en spam figura como entregado en tus estadísticas, los tres sitios donde puede desaparecer un envío, y por qué el mito de las palabras prohibidas no explica casi nada.
Entender los términos ayuda, pero saber cuál de ellos es el que está rompiendo tus envíos es otra cosa. Ahí empieza el diagnóstico.
Nuria Palomo, la Dra. Spam
Experta en entregabilidad de email y reputación de dominio desde 2019.